Señor Jesús, que con la gracia de Dios te apareciste junto con tu Santísima Madre, la Virgen y Reina de los Ángeles, titular de aquella capilla reconstruida por tu siervo, San Francisco de Asís, a quien te dignaste conceder el deseo de llevar las almas al cielo, te pido salud y bendición, misericordia y paciencia, paz y bien, amor y confraternidad; si ha de ser tu voluntad y a intercesión de Santa María de los Ángeles.
Gracias, Señor Jesús; gracias, Santísima Madre, gracias, seráfico San Francisco de Asís: por bendecirnos en este día, 2 de agosto del 2022, con los alimentos que hemos recibido al finalizar el sacrificio eucarístico, y por la gracia y la dicha de lucrar la indulgencia plenaria, el perdón total de los pecados y la continua intercesión por nosotros y por las almas benditas del purgatorio.